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jueves, 11 de junio de 2015

Cómo no salvar a una abeja

 La imagen de una abeja y un mensaje: “Si te encuentras con una inmóvil en el suelo, ayúdala”. El (pen)último llamamiento para salvar a este animal amenazado ha emergido en redes sociales gracias al perfil de Facebook de la británica Julia Kennedy. Desde que lo publicara el 19 de mayo ha sido reproducido más de 2.500.000 de veces y compartido por más de 70.000 personas. No es la primera vez que la idea aparece en redes: un tuit del día 15de mayo consiguió una buena cantidad de retuits, y hace un año la misma idea había aparecido en Imgur.

Kennedy enseña cómo, en su opinión, se reanima a un abejorro. “Probablemente se haya quedado sin energía y morirá, todo lo que necesita es un empujón de azúcar para reponerse y volar. Coge una cuchara con azúcar, añade agua para crear un sirope. No te picarán a menos que no tengan otra alternativa. No son agresivas como las avispas. Sé valiente y ayuda a una abeja. Esta es una de las muchas a las que he ayudado. Puedes ver como absorbe el agua azucarada. Comparte esto para que todo el mundo sepa cómo se salva a una abeja”.

La enseñanza de esta usuaria de Facebook no es del todo correcta. “Estos insectos son de sangre fría por lo que necesitan cierta temperatura para el movimiento. Por eso en invierno no se ven moscas, por ejemplo”, explica a Verne, Antonio Gómez Pajuelo, biólogo y consultor apícola. “Cuando ves uno en el suelo puede ser porque se ha enfriado”. A las abejas les pasa alrededor de los 10º, los abejorros aguantan temperaturas algo más frías. “Otra posibilidad es que vaya a morir; en este caso tendría el final de las alas dañado”, aclara. Mariano Higes, asesor de investigación en el Centro Apícola de Castilla-La Mancha apunta a una tercera causa: “Estos animales regresan a sus enjambres al final del día, si aparecen en el campo o en algún otro lugar inmóviles puede deberse a una intoxicación por pesticidas u otros agentes patógenos”.

Las mañanas de la primavera siguen siendo frías, si a esta hora una abeja sale de su colonia y se posa sobre el suelo o una piedra sufrirá una parálisis que irá desapareciendo según avance el día. El agua con azúcar no es el acicate para que recuperen movilidad. “Es un mecanismo reflejo, estos insectos se alimentan de néctar, así que si les acercan esta sustancia estirarán la lengua y chuparán, pero ni les activa ni les calienta”, dice Gómez Pajuelo. Es decir, si se encuentra una abeja en el suelo lo mejor es dejarla tranquila para recupere la temperatura por sí misma. Y en el caso de que haya sido intoxicada, también, porque poco se puede hacer para evitar su muerte.

En Twitter, miles de usuarios comparten la misma receta que Kennedy. Lo cierto es que la única parte en la que sabiduría popular de la red tiene cierta razón es que las abejas no son peligrosas, a menos que estén en su área de defensa: alrededor de la colonia. “Si se cogen sin saber cómo, pueden atacar al sentirse acorraladas, pero habitualmente se asustan y se van”, aclara.

Texto: Ana Marcos. EL PAIS Verne (Animales). Foto: Julia Kennedy (EL PAIS)


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miércoles, 8 de abril de 2015

“Cómo el veneno de abeja me salvó la vida”

picadura-abejas Ellie Lobel tenía 27 años cuando fue mordida por una garrapata y contrajo la enfermedad de Lyme. Aún no había cumplido 45 años cuando decidió dejar de luchar para seguir viviendo. La enfermedad de Lyme, que afecta a unas 300.000 personas al año en Estados Unidos, está causada por la bacteria Borrelia burgdorferi. El trastorno se puede curar si se diagnostica a tiempo y se trata con antibióticos. Pero puede causar la muerte cuando la bacteria se propaga al corazón, las articulaciones y el sistema nervioso. En el verano de 1996, Ellie pensó que se trataba solo de un extraño mordisco de araña. Pero luego llegaron tres meses de síntomas gripales y horribles dolores que iban cambiando de una a otra zona del cuerpo. Ellie, que tenía tres hijos, estaba en forma y era activa. Pero su cuerpo no sabía cómo manejar este nuevo invasor. No podía moverse.

¿Virus?

El primer médico le dijo que se trataba solo de un virus, que seguiría su curso. Lo mismo el siguiente. Luego fue pasando el tiempo y cada médico le daba un diagnóstico distinto.

Ninguno se dio cuenta de que estaba infectada con Borrelia hasta casi un año después de contraer la enfermedad. Y para entonces ya era demasiado tarde.

“Probé todos los tratamientos”, dice Ellie. Su estado iba empeorando. Tras 15 años, renunció. “Nada funcionaba, y nadie me podía dar respuestas”, dice. “No me importaba si iba a llegar o no a mi próximo cumpleaños. Ya había tenido suficiente. Estaba dispuesta a que se terminara mi vida”. Ellie hizo las maletas y se mudó a California para morir. Y casi lo hizo.

Menos de una semana después de mudarse fue atacada por un enjambre de abejas africanas. En ese momento, Ellie tenía que luchar solo para poder mantenerse de pie. Contaba con un cuidador que la ayudaba.

“Un día estaba de pie cerca de una pared rota cuando apareció la primera abeja”, recuerda, “que me picó en la cabeza”. “De pronto, había abejas por todos lados”, explica. Su cuidador salió corriendo. Pero Ellie no podía correr, de hecho no podía ni andar. “Estaban en mi pelo, en mi cabeza, todo lo que oía era ese zumbido loco en mis oídos. Pensé: bueno, esto es. Voy a morir aquí mismo”.

Ellie, igual que entre 1% y 7% de la población mundial, sufre una alergia severa a las abejas. Cuando tenía dos años, un picotazo le provocó anafilaxis, una reacción grave del sistema inmunitario, que provoca sudor, náusea y el cierre de las vías respiratorias. Casi muere. Dejó de respirar y tuvo que ser revivida con un desfibrilador. Su madre le inculcó el miedo a las abejas para asegurarse de que nunca le volviese a pasar lo mismo.

Las abejas están armadas con un potente aguijón. Su veneno tiene una mezcla de muchos componentes. Quizás el más importante es el minúsculo péptido llamado melitina, responsable del sentimiento de quemazón.”Me quedé sin fuerzas. Me cubrí la cara con las manos porque no quería que me picasen en los ojos. Pero lo siguiente que sucedió es que las abejas se fueron”. Cuando se disiparon finalmente, su cuidador intentó llevarla al hospital, pero Ellie se negó a ir. “Me encerré en la habitación y le dije que volviera mañana a buscar mi cuerpo”. Pero no murió. Ni ese día, ni tres o cuatro meses después. “No puedo creerme que eso pasara hace tres años, y no puedo creer que esté aquí ahora”, me dice. “Me hicieron todos los análisis de sangre. Todo. Lo analizaron todo. Estoy sana”. Ellie cree que las abejas, y su veneno, le salvaron la vida.

Melatina

martes, 24 de marzo de 2015

Campaña “Abeja Urbana” para los escolares de Castellón

Castellón Diario


El concejal de Sostenibilidad, Gonzalo Romero, ha dado a presidido la 6º Jornada ‘Abeja Urbana de Castellón’ que realiza, como ya es tradición cada primavera, el Ayuntamiento de Castellón. El edil ha hecho hincapié en que “esta campaña, en la que ya han participado más de 750 escolares de primaria de los colegios de Castelló, trata de informar de la labor de los apicultores de Castellón, de los atrapa enjambres municipales y de la importancia de las abejas en el mantenimiento de nuestro ecosistema mediterráneo”.


“Este año el núcleo de la campaña consiste en la realización de charlas formativas para niños y niñas que han tenido lugar el miércoles 25 de marzo, en los colegios CEIP Jaume I a las 9:15h, y el CEIP ‘Bernat Artola’ a las 11:00h”.


El concejal ha señalado que “en esta ocasión de la mano de Pedro Sotos, más de 150 niños han aprendido cómo actuar ante las abejas, sus diferentes tipos, las partes de una colmena o la importancia de la polinización y la miel”.


Romero ha destacado que “en nuestra ciudad contamos con más de 500 enjambres de abejas urbanas que tienen su mayor actividad en los meses de abril y mayo debido a la llegada de la primavera y a la polinización”.


El edil también ha explicado que “las abejas suelen volar en rutas marcadas por ello debido a sus metódico sistema de vuelo son insectos predecibles. Para su control la Concejalía de sostenibilidad tiene instalados 5 cajones atrapaenjambres en el Parque Ribalta, el Bulevar Blasco Ibáñez, el Peri 18, la zona de Castalia y el Grupo San Roque. Estos dispositivos servirán para capturar y trasladar aquellas abejas errantes, que puedan generar algún tipo de molestia, fuera de la ciudad.


El concejal ha advertido que “si algún particular tuviera localizado algún enjambre o colmena en su domicilio, el Ayuntamiento dispone de un servicio de eliminación a través de la labor de un experto que atrapará el enjambre y lo llevará al campo evitando el peligro que supondrían estas colmenas descontroladas”.


Romero ha insistido también en que “las abejas es uno de los insectos más importantes. El famoso científico Albert Einstein predijo que si la abeja se extinguiera, al ser humano sólo le quedarían unos cuatro años de vida. Sin abejas, no hay polinización, ni vegetación, ni animales, ni hombres. Por ello es tan importante que valoremos en su justa medida su papel”.


“La campaña la abeja urbana de Castellón se une a otras campañas de concienciación que realizamos desde la concejalía como son la Campaña de concienciación juvenil sobre contaminación acústica, reciclaje sostenibles, las campañas de recogidas de pilas, las jornadas del agua y la naranja así como las plantaciones de pinos que llevamos a cabo en diferentes espacios de nuestra ciudad.


Por su parte, Pedro Sotos, ha asegurado que “gracias a esta campaña los niños y niñas de los colegios de Castellón pueden distinguir los diferentes tipos de abeja, los enjambres y colmenas en el entorno rural y en el campo”.


“Lo más importante es que los y las escolares aprenden a saber cómo actuar ante una situación donde se encuentren ante una abeja o un enjambre. Cómo moverse, saber el tipo de ropa que tienen que llevar…etc.”, ha comentado.


Sotos también ha recordado que “una de las amenazas de la abeja en la actualidad es la conocida como ‘avispa asiática’, aunque en el caso de Castellón todavía queda lejos, ya que esta especie invasora se ha detectado sólo en el norte de nuestro país, por lo que no esperamos su presencia hasta dentro de 5 años o más”.


VIDA APÍCOLA felicita a los organizadores y difunde la noticia con la esperanza de que sea imitada esta iniciativa en otras ciudades de España.


 

martes, 3 de febrero de 2015

La “abeja de la miel” en el Parque Nacional Teide pone en peligro la flora y fauna autóctona

AppId is over the quota
InicioArtículosBlogLa “abeja de la miel” en el Parque Nacional Teide pone en peligro la flora y fauna autóctona

colmenas-abejas-teide--644x362Un estudio resume los principales resultados de trabajos realizados en los últimos 15 años y alerta sobre las consecuencias que la explotación agropecuaria privada con abejas de la miel está generando en este peculiar ecosistema en Tenerife.

Los investigadores recomiendan la supresión de las colmenas en el interior del Parque como medida inmediata de conservación, antes de alcanzar una situación de no retorno: “La prohibición no llevaría un impacto económico significativo en la población”, aseguran.

El Parque Nacional del Teide ostenta hoy día el récord mundial en densidad de colmenas por kilómetro cuadrado. Sin embargo, para el medio ambiente no es motivo de orgullo. La introducción de la abeja doméstica (Apis mellifera) está alterando en gran medida el sistema natural de la zona, produciendo una disminución de la riqueza de especies de polinizadores nativos, con efectos negativos inmediatos en la reproducción de algunas plantas, como el tajinaste rojo y la retama del Teide, exclusivas de este ecosistema insular.

Así lo revelan los resultados de la investigación liderada por Alfredo Valido, desde la Estación Biológica de Doñana (CSIC) y que publica en su último número Ecosistemas, revista editada por la Asociación Española de Ecología Terrestre. En este se advierte de que esta actividad agropecuaria, considerada como tradicional e iniciada en el S.XVI, produce una fuerte competencia por los recursos naturales (polen y néctar) con los polinizadores nativos, muchos de ellos endémicos, y únicos en este ecosistema. Estos quedan desplazados de la red de interacciones beneficiosas planta-polinizador por la abeja doméstica, que consume gran parte del néctar disponible y no les permite aprovechar las flores.

Depresión por endogamia

El efecto de la abeja más cosmopolita es doblemente negativo: disminuye la diversidad de polinizadores nativos y, al sustituirlos, lleva a cabo una polinización de peor calidad, lo que promueve la autofecundación (visitan muchas flores dentro de cada planta individual). Esto se traduce en una bajada de la productividad, es decir, menor cantidad de semillas por fruto. Además, la calidad también se pierde en sus genes, lo que podría provocarles una desviación genética conocida como “depresión por endogamia”, (pérdida de diversidad genética en la descendencia). Medir estas alteraciones y conocer cómo se conjugan con el efecto que está produciendo el cambio climático, (el Parque Nacional del Teide ha registrado un incremento en las temperaturas medias anuales de 0,14ºC/década desde 1944), es el siguiente objetivo de la citada investigación. La respuesta de las plantas autóctonas a estos cambios climáticos dependerá de que se preserve adecuadamente su diversidad genética y el vigor de sus poblaciones.

Soluciones económicas

Al igual que ocurrió con el pastoreo hace unas décadas, que fue eliminado, la recomendación “más inmediata y lógica desde el punto de vista ecológico”, según los científicos, es prohibir esta actividad en el Parque Nacional. “La simple acción de no permitir a los apicultores el uso de este espacio natural público protegido sería la medida de conservación más efectiva, rápida, y sin coste económico alguno para neutralizar en un 100% el impacto que está generando la abeja doméstica en el Parque Nacional”, asegura Alfredo Valido.

El número de apicultores implicados en esta actividad agropecuaria ascendía a 135 en 2012, según la última “Memoria anual de actividades del Parque del Teide”, publicada en 2013. Este informe indica que la mayoría de ellos no son profesionales dedicados en exclusividad a esta actividad por lo que, “en principio, esta prohibición no conllevaría un impacto económico significativo en la población”. A día de hoy, existen políticas públicas dirigidas a controlar a los herbívoros introducidos (conejos y muflones) y los ecólogos denuncian que la atención a la apicultura es insuficiente. Ésta se regula por el Plan Rector de Uso y Gestión del Parque Nacional del Teide, a través de normas que implican a toda la administración: Gobierno de Canarias, Cabildo de Tenerife, y ayuntamientos afectados.

Áreas desprotegidas a nivel nacional

En concreto, los expertos, llaman igualmente la atención sobre lo pernicioso que pudiera ser el uso de abejas domésticas en la restauración de ecosistemas de montaña llevado a cabo como medida de conservación de, por ejemplo, osos y urogallos en la Cordillera Cantábrica. En estos sistemas, el aumento artificial de la población de la abeja puede estar desplazando a otros polinizadores nativos muy efectivos como pueden ser los abejorros (Bombus spp), y esta circunstancia perjudica de manera negativa la biodiversidad de estas áreas de montaña. “Estas medidas de conservación tendrían que plantearse de igual manera en otras áreas protegidas de la geografía nacional donde se permita esta actividad agropecuaria”, inciden.

Conscientes de que la implicación de la sociedad es fundamental para el desarrollo de programas de conservación de la abeja melífera, buscamos la complicidad de personas y entidades para patrocinar proyectos en su defensa.

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lunes, 12 de enero de 2015

Concurso Internacional de Fotografía Apícola “La Abeja y su Entorno”

concurso-fotografiaEn el contexto de la Fiesta Nacional de la Apicultura en Argentina y la 20° Expo apícola del Mercosur a realizarse los día 20, 21 y 22 de marzo de 2015, en Maciá, Argentina, se realiza la siguiente invitación  para la participación en la nueva edición del concurso de fotografía apícola a realizarse en dicho evento. Más información en este enlace.

BASES DEL CONCURSO

PARTICIPANTES: Podrán participar en el presente concurso cualquier persona física o jurídica de cualquier país.

TEMA: El tema a desarrollar será la apicultura en cualquiera de sus aspectos: biología, flora, productos, colmenas y colmenares, usos y costumbres, comercio, promoción, arte y el aspecto humano de las fotografías apícolas.
Las fotografías deberán ser originales e inéditas.

TÉCNICA: Fotografía digital, debiendo presentarse a color.

APARTADOS: Se establecen los siguientes apartados:
– Foto individual.
– Reportaje. Para el conjunto de tres a cinco fotos con unidad temática.

PRESENTACIÓN: Las fotografías se podrán presentar:
– En soporte informático, disco flexible, CD, DVD, etc. Con una resolución mínima de 300 ppp (Píxeles/pulgada) Anchura: 2200 pixeles y Altura: 1800 pixeles. Formato JPG
– Por correo electrónico.
El número máximo de fotos por autor será de cinco, pudiendo constituir un reportaje o ser fotografías independientes.

Cada fotografía o reportaje, en sobre aparte (si se envían por correo electrónico, adjuntar un archivo Word), deberá ir acompañada de la siguiente información:
– Titulo de la obra
– Apellido y nombre del autor
– Número de documento de identidad
– Dirección y teléfonos del autor
– Pequeño currículum del autor y comentario de la fotografía (de 5 a 10 renglones como máximo)
– Dirección de E-mail si se tiene.
– Lugar y fecha donde fue hecha la toma y cámara fotográfica utilizada.
– Se hará mención del apartado en que se desea concursar, foto individual o reportaje fotográfico.

ENVÍO: Se enviarán libres de gastos a:
8º Concurso Internacional de Fotografía Apícola
Secretaría de la Producción, Ecología y Medio Ambiente del Municipio de Maciá
Parque del Centenario (CP 3177)
Maciá – Entre Ríos – Argentina – Tel/fax: 0054- 3445- 461397 / 363 / 240
Las fotos enviadas por Correo Electrónico serán a:

con copia a:

PLAZO DE PRESENTACIÓN: El plazo de presentación será desde la publicación de las bases hasta el día Viernes 20 de Marzo de 2015 inclusive. Por cuestiones operativas y que todos puedan participar, se recomienda enviar los trabajos hasta una semana previa al desarrollo del evento que será del 20 al 22 de marzo de 2015, dado que por velocidad de internet y saturación de servidores, varios participantes han
quedado fuera de concurso por haber enviado las obras a último momento y no pudieron ingresar los correos con los archivos a tiempo

JURADO: El Jurado estará compuesto por profesionales y personas idóneas que la Comisión Organizadora de la Expo Maciá 2015 designe para jurar en este rubro, siendo su fallo inapelable.

Los elementos a juzgar serán el estilo, la expresión y narratividad, poniendo especialmente acento en los siguiente elementos compositivos: creatividad (entendida como la capacidad para presentar las imágenes con o sin montaje o punto de vista novedoso o innovador), centro de interés (entendido como la correcta ubicación del sujeto principal, ya sea por medio de la utilización de la regla de los tercios, o de cualquier otro recurso visual que contribuya a que la mirada del observador recaiga sobre el elemento principal de la imagen), balance (es la adecuada colocación de los elementos de la imagen con objeto de lograr un equilibrio entre ellos, ya sea estático o dinámico) y calidad de definición de la fotografía presentada.

PREMIOS: Se establecen los siguientes premios:
Para fotografías individuales:
– Primer premio: $ 1.000,00 (Pesos mil) y diploma.
– Segundo premio: $ 700,00 (Pesos setecientos) y diploma.
– Tercer premio: $ 500,00 (Pesos quinientos) y diploma.

Para reportaje:
– Premio único de $ 700,00 (Pesos setecientos) y diploma.
El importe de los premios será neto. Todos los gastos y trámites que demanden retirar los premios de la
Secretaría de Producción, Ecología y Medio Ambiente del Municipio de Gobernador Maciá, correrán por
cuenta y orden de los participantes ganadores de los mismos.

FALLO: El fallo del jurado se hará público el día Domingo 22 de marzo de 2015, a través de los medios
de prensa, revistas especializadas, Internet, etc. e informando a los ganadores directamente.
Todas las fotografías serán expuestas durante el desarrollo de la Expo Maciá 2015 y las fotografías
premiadas pasaran a ser propiedad de la Comisión Organizadora, quien podrá requerir el envío de
diapositivas o discos de ordenador originales de las mismas.
Asimismo las fotos enviadas a concurso pasarán a archivo de la Organización con mención expresa de
la autoría y exhibición en la Web y pudiendo ser usadas para la difusión del evento.
Los resultados finales y crónica detallada del concurso serán publicados en la página web oficial de
Expo Maciá 2015: www.macia.gob.ar

DIPLOMA: Los participantes recibirán diploma acreditativo de participación si lo requieren.
La participación en el concurso supone la plena aceptación de las bases del presente reglamento.

INFORMES:
SECRETARIA DE PRODUCCIÓN, ECOLOGÍA Y MEDIO AMBIENTE DEL MUNICIPIO DE MACIÁ
PARQUE DEL CENTENARIO S/N – CP 377 – MACIA – ENTRE RIOS – ARGENTINA
correos electrónicos: –
página de Facebook: Secretaria Producción Ecología y Medio Ambiente Macia
TEL. (03445) 461397 – 461363 – 461240
Contacto: Téc.Agr. Héctor Monti – Coordinador del Concurso Internacional de Fotografía Apícola
E-mail:

Conscientes de que la implicación de la sociedad es fundamental para el desarrollo de programas de conservación de la abeja melífera, buscamos la complicidad de personas y entidades para patrocinar proyectos en su defensa.

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viernes, 19 de diciembre de 2014

La Varroosis de la abeja melífera (parte II)

Jesús Llorente - FotoVicepresidente y Director de Relaciones Institucionales

(Continuación, primera parte aquí)


PATOGENIA


V. destructor, como ectoparásito fijado fuertemente a su hospedador, no puede ser desprendido por éste, y ello causa problemas en la etología de las abejas. El ácaro con sus quelíceros perfora la quitina de las membranas istersegmentarias para llegar a acceder a su alimento (hemolinfa) y con ello abrir una vía de acceso a bacterias y virus.


Cuando el parásito afecta al estadio ninfal de su hospedador, la rotura de la cutícula le proporciona la posibilidad de alimentarse, y con ello afectará gravemente al futuro productivo del insecto.


Roto el equilibrio en la colonia de abejas por la presión parasitaria de V. destructor la reina se ve afectada en sus principales funciones.


SINTOMAS


varroa3V.  destructor parasita a la abeja adulta y se fija fundamentalmente en la cara ventral del abdomen, en los espacios intersegmentarios, donde la cutícula es más fina, perfora la membrana y el consumo de hemolinfa debilita al hospedador, reduciendo su vida productiva.


El período de latencia (ausencia de síntomas) varía considerablemente con la climatología y el sistema de explotación.


El desarrollo de las larvas parasitadas se demora, sufriendo un retraso la eclosión de las jóvenes abejas.


varroa4Las larvas fuertemente parasitadas mueren y al sufrir un proceso de putrefacción desprenden un olor desagradable. Entonces los opérculos son retirados por las abejas limpiadoras, y en el fondo de las celdillas se observan los excrementos de los ácaros, que tienen forma filamentosa de color blanco.


El peso reducido de las pupas parasitadas, así como la pérdida de proteínas, tiene efectos inmediatos sobre las abejas, que no alcanzarán un tamaño adecuado, acompañado de malformaciones anatómicas, que se traducen en una reducción de la vida productiva de las abejas.


La presencia de parásitos provoca en las mismas una actividad más intensa, ya que intentan desembarazarse de sus huéspedes. En invierno, en lo casos de infestaciones medias y fuertes, los «racimos» de abejas son menos densos, saliendo de las colmenas muchas abejas.


varroa5La falta de vitalidad de las abejas parasitadas, y su muerte prematura, ocasiona un menor aporte de néctar y polen, que origina un debilitamiento de la colonia, y por tanto, puede producir su desaparición.


Cuando la cría es parasitada por más de ocho ácaros, las pupas mueren y no terminan su transformación en abejas adultas, presentándose entonces en los cuadros unas características parecidas a las producidas por el Paenibacillus larvae productor de la enfermedad denominada Loque americana.


En condiciones más favorables, la eclosión de la abeja adulta se puede ver retrasada de dos a cuatro días.


Las malformaciones, que hoy se asignan a la acción vírica, se concretan en la presencia de alas rudimentarias, patas atrofiadas, abdomen acortado, y dan como resultado individuos no útiles a la colonia, que son eliminados por el resto de las abejas.


varroa6La presencia en invierno de varroas en la “piña invernal” hace que el consumo de alimentos aumente considerablemente, lo mismo que el calor producido por las abejas, lo que puede provocar un alargamiento del periodo de puesta de la reina, que tiene como consecuencia un incremento en el periodo de reproducción del ácaro.


Es preciso tener en cuenta que la presencia de varroosis en una colonia puede tener consecuencias nefastas, no solamente por esta parasitosis, sino también por su acción vectorial para ciertos agentes patógenos, que incrementan su virulencia cuando entran en la hemolinfa: virus de la parálisis aguda.


La colonia en fase terminal pierde prácticamente la población, la colmena aparece con reservas pero sin abejas.


LESIONES


En la abeja adulta, el parásito efectúa una acción mecánica que genera un efecto nocivo sobre sus movimientos, el vuelo y las actividades de la colmena. Por el consumo de hemolinfa se registra una disminución del número de hemocitos (elementos formes de la hemolinfa) y una variación en su tasa de proteínas.


La importancia de esta acción depredadora está en relación directa con la tasa de infestación. Un fuerte parasitismo afecta a las glándulas mandibulares e hipofaríngeas (disminuye la calidad de la jalea real). Los cuerpos grasos, que actúan de modo importante en el metabolismo de la abeja, también degeneran.


Se ha observado que, cuando las larvas de abejas están infestadas por más de ocho ácaros, las pupas mueren antes de la eclosión.


Se ha constatado que, en una colonia débilmente infestada, la duración de la vida de las abejas era de 15, 6 días (media 9, bajando hasta 9,1 días en colonias medianamente infestadas y llegando a un mínimo de 8,3 días cuando la colonia está fuertemente infestada.


DIAGNÓSTICO


En la lucha contra la varroosis, el diagnóstico precoz tiene una importancia primordial. Un diagnóstico positivo y cuantitativo determinará la mecánica que ha de seguir el apicultor.


En una primera infestación de la colonia, es problemática su detección, dado el pequeño número de ácaros existentes.


Clínico.- Si tenemos en cuenta la sintomatología de la enfermedad, es fundamental llevar a cabo una inspección profunda de las abejas, de su comportamiento y de los cuadros con cría.


Con una infestación moderadamente alta de varroas, numerosas abejas presentan graves malformaciones en su organismo: alas atrofiadas, abdomen reducido, talla pequeña, ausencia de antenas, etc.


Se visualiza sobre la plancha de vuelo o en la entrada de la colmena, cría muerta, que ha sido extraída por las abejas limpiadoras, sin tener constancia de la presencia de otras enfermedades, como puede ser  «pollo escayolado».


Farmacológico.- El diagnóstico se puede llevar a cabo por métodos químicos, utilizando moléculas acaricidas, que fuerzan la caída de los parásitos.


varroa7El método químico consiste en administrar un producto químico con poder acaricida. Se utiliza para ello varios sistemas: espolvoreos, fumigaciones, aerosoles, etc. Previo a este tipo de diagnóstico, debe colocarse en el fondo de las colmenas una cartulina impregnada de vaselina, o mejor separar dicha cartulina con una malla con orificios de 3 mm que impida la acción de limpieza de las abejas.


El diagnóstico químico se puede utilizar en cualquier época del año, si exceptuamos la invernada y su resultado será inmediato o más lento, dependiendo del acaricida utilizado.


varroa8Laboratorial.- Uno de los métodos que, tiene  la ventaja de no dejar ningún residuo químico en la colmena y no exigir un material especial permite, incluso, obtener en grado de infestación. La técnica consiste en tomar una muestra de abejas (entre 300 y 500) de varios cuadros e introducirla en una solución de etanol al 25 %. Después de una breve agitación se separan las abejas del alcohol y se visualizan en éste los ácaros que se han desprendido de su hospedador.


Otro método, que puede considerarse como complementario del anterior, consiste en desopercular celdillas, con el fin de observar hembras de varroa o formas inmaduras.  ‘Este sistema tiene su mejor período de realización en la época de presencia de cría de zángano en la colmena, ya que estas celdillas son preferidas por los parásitos.


varroa9Diferencial.- Es preciso hacer un diagnóstico diferencial con el «piojo» de las abejas (Braula coeca), que puede confundirse con varroa, existiendo, no obstante, netas diferencias con la forma del cuerpo y el número de patas: V. destructor  tiene cuatro pares y el B. coeca solamente tres.


El «piojo» se fija sobre la cara dorsal del tórax de la abeja, mientras que la varroa se adhiere a las esternitas abdominales, sobre todo, en infestaciones leves.


PRONÓSTICO


Dos de los factores que hay que tener en cuenta en las repercusiones de la infestación por V.  destructor son la localización geográfica y el clima de la zona. En este sentido, en las zonas cálidas en las que las colonias de abejas siempre tienen cría, las pérdidas son mayores. La llegada a España del parásito causó innumerables problemas.


Mención aparte merece el tema de la polinización. La abeja de la miel, considerada como el principal polinizador de las plantas entomófilas, no cumple con su misión al producirse una pérdida de población causada por la parasitosis. Ésta falta de polinizadores hace que se pierda hasta el 30 % de la cosecha, llegando hasta un 100 % en aquellas plantas morfológicamente adaptadas a la visita de A. mellifera.


Así pues, la lucha contra V. destructor deberá constituir una característica de obligado cumplimiento en el quehacer apícola.


TRATAMIENTO


varroa10Una vez  realizado el diagnóstico que revela la presencia del ácaro Varroa destructor en el colmenar, deben tomarse medidas terapéuticas rápidamente, con el fin de limitar la progresión del ácaro y salvar la colonia de abejas.


Los tratamientos se pueden clasificar en dos grandes grupos:
–    Los que se efectúan con moléculas químicas.
–    Los que preconizan métodos naturales.


Hay que constatar que en estos momentos, y a pesar de la investigación realizada en este campo, ningún tratamiento tiene una eficacia del 100 % y, por ello, no es posible erradicar la infestación por V.  destructor.


varroa11El primer producto autorizado en España para el tratamiento contra varroosis tuvo como principio activo el bromopropilato, que actuaba contra el ácaro por contacto, y cuya composición, en cada tira fumígena, consistía en 411 mg de materia activa. Era necesario repetir el tratamiento cuatro veces a intervalos de cuatro días. El uso de este producto, con el que se obtuvo buenos resultados, fue disminuyendo, y hoy en día, sobre todo en países cálidos, prácticamente no se utiliza, ya que se requiere colonias con escasa o nula presencia de cría.


apistanEn el tratamiento contra el ácaro varroa se han empleado dos aparatos productores de aerosol: Edar y Fagogene. En ambos casos se han utilizado como producto activo el amitraz. El tratamiento utilizando aerosol ha estado muy extendido por toda Europa, ya que su alta eficacia (en ausencia de cría), se unía su bajo coste. Se realizan tres tratamientos en días consecutivos.


Los aparatos productores de aerosol, difunden el producto a una temperatura aproximada de 40º C, lo que permite, a principios de primavera y otoño, disociar la “piña” de abejas, para que el aerosol llegue a todas ellas.


tratamiento-varroaEn la búsqueda de otros productos y de otras formas de actuación, se ha llegado a la utilización de acaricidas sistémicos y acaricidas de acción prolongada. La ventaja del tratamiento sistémico frente al empleo de los acaricidas que actúan por contacto, aplicados por pulverización, en forma de polvo o por evaporación, reside en que se reduce notablemente la contaminación del entorno.


Uno de los primeros productos sistémicos puestos en el mercado fue el Coumafos. La eficacia después del segundo tratamiento, realizado con intervalo de siete días, alcanza una cifra del 99 % (con ausencia de cría en la colonia tratada). Otro de los productos utilizados para el control de V. destructor es el Cimiazol.


tablillas-varroaEl producto que se presenta en forma sólida granulada se suministra por vía tópica. La eficacia acumulada después de la repetición del tratamiento, con un intervalo de siete días, es de 98,1 % (colonias sin cría). Se pueden dar las dos dosis con intervalos de 30 minutos. La eficacia es parecida en ambos casos.


En los países en los que la climatología no es un factor limitante a la multiplicación de V. destructor, se necesita disponer de productos acaricidas cuya actividad acaricida permanezca en un soporte determinado durante largo tiempo, para que afecte a los ácaros que se pongan en contacto con el acaricida una vez terminada su fase de multiplicación en la celdilla operculada.


varroa12Existen varios productos con poder acaricida que, reúnen estas características, y como producto activo ya se estaba utilizando anteriormente en agricultura como acaricida fitológico.


Los tratamientos con formularios químicos preparados de forma artesanal conllevan un gran peligro de toxicidad y de creación de resistencias de los ácaros.


apiguardLos llamados métodos naturales, aceites esenciales, ácidos orgánicos, etc. y los biotécnicos (cría de zánganos dirigida, enjaulado temporal de la reina, etc.)  complementan y a veces sustituyen, a los tratamientos químicos, al mismo tiempo que limitan los riesgos de resistencia que puede presentar el ácaro varroa a ciertas moléculas químicas.


El timol es el que está dando mejores resultados y la cría de dirigida necesita un conocimiento preciso, no solamente del ciclo biológico de Varroa destructor  sino también, del ciclo biológico de las abejas, y requiere un manejo adecuado que debe acomodarse a un calendario de manipulaciones que exigen un tiempo no disponible en grandes explotaciones.


productos-autorizados-varroa-españaEn la actualidad existen en España un número importante de acaricidas para el control de varroosis. Sin embargo parece ser que las eficacias de estos productos, en ocasiones, no alcanzan el grado necesario para mantener en un grado de infestación suficientemente bajo a esta patología. Ello se debe, fundamentalmente, al empleo previo de las distintas materias activas en soportes acaricidas no específicamente preparados para su utilización en apicultura.


PROFILAXIS


Actuando sobre las causas que favorecen la difusión de V.  destructor conseguiremos estar mejor preparados para que la varroosis no cause graves problemas y un diagnóstico precoz es fundamental. El ácaro necesita de un hospedador para sobrevivir; desaparecido éste, el parásito muere en un tiempo variable, según las circunstancias ambientales. La humedad y temperatura marcan la duración de su ciclo biológico.


Analizando estas premisas, hay que señalar que tanto las cajas (colmenas)  vacías y limpias, como los cuadros con reservas (miel y polen) y los cuadros con cera estampada, estirada (sin cría), o ambas, que provengan de colmenas infestadas por el ácaro, pueden volver a utilizarse en la explotación.


Por otra parte, hay que tener en cuenta que los cuadros que han soportado la presión del parásito, pueden presentar debido a su acción, distinta sintomatología por el desarrollo de enfermedades bacterianas, sobre todo de loque americana (Paenibacillus larvae). Estos cuadros con cría deben de ser destruidos.


Se podría pensar que se puede llegar a erradicar la parasitosis en una o en varias colmenas, e incluso en un colmenar, eliminando totalmente la cría de las colmenas y con un tratamiento masivo con acaricidas. Sin embargo, esas medidas tienen limitaciones, ya que ácaros de otras colmenas reinfectarían las tratadas utilizando medios como la trashumancia, el enjambrazón natural, la deriva o el pillaje.

Conscientes de que la implicación de la sociedad es fundamental para el desarrollo de programas de conservación de la abeja melífera, buscamos la complicidad de personas y entidades para patrocinar proyectos en su defensa.

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miércoles, 17 de diciembre de 2014

La Varoosis de la abeja melífera (parte I)

Jesús Llorente - FotoVicepresidente y Director de Relaciones Institucionales

DEFINICIÓN


La varroosis es una parasitosis externa causada por el ácaro Varroa  destructor que afecta a las abejas en todas sus fases de desarrollo. Es una de las enfermedades más graves de esta especie y, si no es convenientemente tratada, produce alta mortalidad en las colonias de abejas.


DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA


Las primeras noticias  V.  destructor se remontan al año 1904, parasitando a Apis cerana, abeja asiática, en la isla de Java y en 1912 se pone de manifiesto en  la isla de Sumatra. Al no producir graves trastornos a su hospedador, el zángano,  no se le concedió importancia.


El paso de Apis cerana  a Apis mellifera, se sitúa en los años 60, en la antigua URSS, y en menos de 10 años la casi totalidad de las colonias de abejas fueron contagiadas. De los años 1965 a 1980 se detecta en los Países del Este de Europa. Al mismo tiempo se detecta en Japón por importaciones de abejas del archipiélago indonésico y desde Japón se contamina a América del Sur por el comercio de colonias de abejas. En el año 1981 se declara su presencia en Italia, a través de la frontera con Yugoslavia y al año siguiente pasa a Francia. En Diciembre de 1985 se diagnosticó la enfermedad en España.


En el año 1987 oficialmente tiene su entrada en América del Norte. Así pues, V.  destructor, considerado como el parásito más perjudicial para la abeja A. mellifera. Actualmente es un proceso endémico en lamayoría e los países productores de miel.


IMPORTANCIA ECONÓMICA


En la apicultura podemos contemplar dos aspectos fundamentales: la producción directa de las abejas (miel, polen, propóleos, veneno, etc.) y  la producción indirecta representada por la polinización, no sólo de plantas cultivadas sino también de plantas silvestres. Por otra parte, hay que señalar que la actividad apícola es de las pocas que pueden desarrollarse en zonas deprimidas cumpliendo con ello un objetivo social de primera magnitud.


Dificultades de diagnóstico precoz, escaso conocimiento de la enfermedad, existencia de acaricidas de baja eficacia para los países con climatología cálida, etc. ocasionó que en los primeros años se perdieran aproximadamente el 40 por ciento, del censo nacional de colonias de abejas.


Las pérdidas en producto se cuantificaron en más de 6.000 Tm. de miel, y, lo que es más importante, una cantidad mucho mayor en disminución de productos agrícolas que no pudieron ser polinizados, así como una merma en la producción de semillas de plantas silvestres.


Si bien el impacto de V.  destructor sobre la apicultura es inicialmente dramático, la entrada del parásito en un país no significa el fin de la apicultura. Para la mayoría su efecto último ha sido la disminución del número de apicultores, pero no del número de colonias, ni de la producción de miel.


ETIOLOGIA


varroa1 Responsable de la varroosis es un artrópodo denominado Varroa  destructor, cuya posición taxonómica ha sufrido variaciones a lo largo del tiempo. Actualmente se clasifica dentro del tipo Artropoda, clase Arachnida, orden Parasitiformes, suborden Gamasida, superfamilia Dermanyssoidea y familia Varroidae. Es parásito específico de la abeja de la miel.


Se presentan en varroa un claro dimorfismo sexual. Las hembras adultas, que son las que se observan sobre las abejas,  tienen forma elipsoidal. Miden de 0,8-1,5 mm de longitud x 1,3-1,9 mm de anchura; es decir, son más anchas que largas, habiéndose apreciado importantes variaciones en sus dimensiones de una zona geográfica a otra. Tienen el cuerpo recubierto de un tegumento quitinoso de color rojizo, con numerosos pelos rígidos y ramificados.


Los ácaros no tienen antenas ni mandíbulas y presentan cuatro pares de patas cuando son adultos, siendo hexápodos en estado larvario.


El esclerito dorsal de la hembra forma una pieza única. La cara ventral es más compleja que la dorsal. En ella se observan claramente el aparato bucal, el aparato respiratorio, el aparato excretor y el aparato reproductor. En ambos lados del cuerpo se insertan cuatro pares de patas. El primer par está dirigido hacia delante; los tres restantes están curvados hacia atrás y sirven para la locomoción.


En la parte anterior se observa la zona bucal adaptada para perforar y succionar. La apertura bucal está bordeada de labios, y en el interior de ellos hay dos quelíceros, que permiten una mejor rotura y penetración en la membrana intersegmentaria de la abeja.


Los orificios respiratorios están situados lateralmente, y permiten al ácaro adaptar su respiración a las diferentes condiciones en que se encuentra en el curso de su vida parasitaria. El orificio genital está situado a la altura de las patas sobre el esclerito epiginal. Se caracteriza por constar de una abertura trasversal. El orifico anal está situado muy atrás sobre un esclerito triangular, denominado esclerito anal.


varroa2El estudio de la anatomía interna pone en evidencia un aparato digestivo con una faringe musculosa, un esófago y un intestino medio con seis intestinos ciegos. Los tubos de Malpigio desembocan en el recto. El aparato reproductor es complejo y consta de un ovario, oviducto, vagina y orificio anal. La hembra de V.  destructor posee una espermateca donde se almacenan los espermatozoides aportados por el macho en el momento de la cópula. El sistema nervioso está formado por un ganglio subesofágico y otro supraesofágico, envueltos en una capa celular cortical.


El macho de V.  destructor ha sido muy poco estudiado. El  aspecto es considerablemente distinto al de la hembra. Su menor tamaño puede confundirse con formas inmaduras de la misma: protoninfas y  deutoninfas.


La mayoría de los autores admiten que muere cuando se abre la celdilla y sale la joven abeja. El tamaño es de 0,75 mm de longitud x 0,8 mm de anchura; es decir, son casi esféricos. Color blancoamarillento y las patas no están replegadas bajo su estructura anatómica.


La cara dorsal, como en la hembra, está formada por un solo esclerito; sin embargo, la ventral es muy diferente a la de la hembra. Delante del esclerito esternogenital (entre los cuatro pares de patas) destaca el orificio genital, muy característico en forma de tubo.


En grandes líneas, la zona bucal del macho de V. destructor se parece bastante a la de la hembra. Los quelíceros son muy diferentes, están desarrollados de tal forma que pueden transportar es esperma desde su orificio genital hasta el orificio genital de la hembra. En cuanto a otras características anatómicas, se diferencian poco de las hembras: el primer par de patas sirve para la exploración y los tres pares restantes para la locomoción.


HOSPEDADORES: FACTORES DE LA RECEPTIVIDAD


V. destructor se reproduce principalmente en celdillas de zángano en A. cerana, lo que limita su peligrosidad. En la abeja europea existe esta preferencia por ocupar celdillas de zángano, pero no tan marcada como en el caso de A. cerana, lo que trae como consecuencia su alta peligrosidad.


cadena-varroosisLa fecundación de las hembras de varroa se desarrolla en el interior de la celda operculada. Para ello elige una que contenga una larva finalizando su etapa abierta, y la parasita, teniendo preferencia por las celdas de zángano. Esto es tan cierto que en la época de producción de éstos, la infestación en celdillas de obreras baja hasta un tres por ciento, mientras que las de zángano se encuentran infestadas en un 70, e incluso, en un 100 por cien.


En esta preferencia intervienen otros factores, que van más allá del tamaño de la celdilla, como son la cantidad mayor de lípidos en cría de zánganos que de obreras, así como la temperatura, que es menor en una zona donde se desarrollan las celdillas de zánganos y factores hormonales que también actúan sobre esta preferencia.


En las abejas existe una hormona juvenil, que regula la progresión de las obreras de una tarea a otra dentro de la colmena, hasta alcanzar la etapa de pecoreo. Para que el parásito pueda tener descendencia en las celdillas con cría, el nivel de hormona juvenil debe  de ser máximo. Como quiera que el parásito no produce esta hormona, el nivel adecuado se alcanza succionando hemolinfa del hospedador, que contiene dicha sustancia.


El atractivo de las varroas sobre una abeja determinada depende de la edad del hospedador. Los ácaros, cuando salen al exterior de la celdilla con la abeja que ha parasitado, la abandonan para colocarse sobre abejas de más de dos días de vida. En este reconocimiento del hospedador por el parásito, tiene influencia la feromona elaborada por la glándula de Nosanoff, cuya producción depende de la edad.


RELACIONES PARÁSITO/ HOSPEDADOR/AMBIENTE. EPIDEMIOLOGÍA.


Las varroas se han ido adaptando morfológica y biológicamente a sus hospedadores. Esta selección natural ha supuesto un desarrollo paralelo hasta llegar a un equilibrio biológico que asegura su existencia y ulterior desarrollo.


V.  destructor, parásito originario de A. cerana, ha llegado con esta raza a un equilibrio biológico, basado en el comportamiento de limpieza que no tiene desarrollado A. mellifera.


Después de un periodo de vida fuera de la celdilla, las hembras de varroa, dispuestas para la ovogénesis, buscan una celdilla a punto de ser operculada. El ácaro que ha penetrado en una celdilla, al contacto con el alimento que tienen las larvas entra en un estado de hipobiosis, debido a la baja concentración de oxígeno y a la alta concentración de anhídrido carbónico. Consumido el alimento larval por la cría de la abeja y operculada la celdilla, el parásito reanuda su actividad y toma gran cantidad de hemolinfa antes de iniciar la puesta de huevos.


Las hembras de varroa fecundadas ponen hasta cinco huevos en una celdilla de y hasta siete en una de zángano. Los estudios cromosómicos de los tres primeros huevos puestos por V.  destructor, demuestran que, en la mayoría de los casos, el primer huevo no está fertilizado y, por consiguiente, dará lugar a un macho. Los siguientes serán hembras.


ciclo-biologico-varroaEl desarrollo del huevo dura 48 horas. En las primeras 24 horas se desarrolla una larva hexápoda, inactiva, que se transforma en protoninfa antes de la eclosión. La duración de este estado protoninfal femenino es de 3-4 días. Esta fase es de color blanco vidrioso, tiene ocho patas plegadas y mide 0,6 x 0,8 mm. La protoninfa masculina tiene forma más redondeada, mide 0,6 x 0,6 mm y su desarrollo es más rápido. La deutoninfa hembra tiene forma oval y color marrón; su tamaño es de 0,9-1,1 x 1,2-1,6 mm y su duración es de 1-2 días.


En las hembras, la madurez sexual se alcanza 24 horas después de llegar a la madurez fisiológica. La cópula tiene lugar en la celdilla cerrada. Los machos mueren poco después del acoplamiento, por lo que es difícil encontrarlos fuera de la celdilla


Las hembras recién nacidas y la varroa madre abandonan la celdilla de la abeja infestada cuando ésta sale al exterior. Si la tasa de infestación es muy alta, la abeja muere en la celdilla.


Parece que el ácaro se multiplica con una velocidad que no está reglada por la duración del periodo de cría de la colmena (factor ésta que está íntimamente relacionado con la climatología y con la flora). El parásito únicamente puede reproducirse durante el periodo de operculación del hospedador, generando una serie de descendientes que finalizan su desarrollo de forma escalonada. La consecuencia es que, mientras unos descendientes del parásito ya han completado su desarrollo cuando la abeja rompe el opérculo y abandona la celdilla, a otros no les da tiempo y mueren o son eliminados por las abejas limpiadoras.


Cuanto más largo es el periodo de operculación, más numerosa puede ser la descendencia de la varroa progenitora. Cada raza tiene un tiempo de operculación más o menos constante.


Algunos autores opinan que el 10 % de las hembras realizan un segundo ciclo de puesta y que un 40 %, un tercero. Otros muestran que el 50 % de los ácaros realizan más de tres ciclos y algunos, hasta siete ciclos.


Los aportes externos de ácaros a una colonia de abejas pueden ser muy importantes. Se ha demostrado que una colonia muy parasitada está debilitada y con mayor facilidad es “pillada”. Las abejas “pilladoras” pueden infestar una colmena sana o reinfectar una colmena que ha sido tratada.


evolucion-obrera-varroaLas colonias libres de ácaros pueden infestarse por la deriva de abejas pecoreadoras. También existe deriva en los zánganos, que no tienen colonia propia y que en un momento determinado aportan uno o dos ácaros a una colonia y crean un nuevo foco.


La trashumancia ha sido reconocida desde antiguo como el factor determinante de la extensión de V. destructor. El comercio de enjambres es, junto a la trashumancia, el factor que ocasiona una extensión más rápida de la enfermedad. La parasitosis avanza de forma natural a razón de 10 km por año.


El manejo del apicultor es otro parámetro que hay que considerar en esta infestación por V. destructor. El desdoblamiento de colonias enfermas, el fortalecimiento de colmenas sanas con abejas y cuadros de cría parasitados, han intervenido para iniciar nuevos focos.


evolucion-varroa-zanganoLa duración de vida del parásito es muy variable. Se puede decir que, a partir del recuento de ácaros que se realiza sobre hojas de papel impregnadas de vaselina, sobre el fondo de la colmena, las hembras viven unos dos o tres meses en verano y entre cuatro y seis en invierno. En ausencia del hospedador, la duración de vida del parásito también es muy variable. Parece que está ligada a las condiciones climáticas del momento. Viven una semana en el interior de la colmena. Fuera de la colmena puede vivir sin nutrirse durante nueve días.


(Continuará)

Conscientes de que la implicación de la sociedad es fundamental para el desarrollo de programas de conservación de la abeja melífera, buscamos la complicidad de personas y entidades para patrocinar proyectos en su defensa.

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